Amenabar Arena | San Sebastián – Donosti | Viernes 5 de diciembre de 2025
Parecía un partido trampa y lo fue. Normalmente, los parones suelen ser buenos para los equipos que se encuentran en una mala racha, actuando con el efecto contrario para conjuntos enchufados como el HLA. Los guipuzcoanos ganaron en Fuenlabrada holgadamente por 70-87, para intentar salir de la zona baja. Los lucentinos querían prolongar su buen momento, tras vencer al Cantabria, por 101-90.
El encuentro empezó trabado en ambos lados de la cancha, aunque con total protagonismo para los interiores (8-8). EL perímetro guipuzcoano calentaba muñecas, pero sin llegar a la facilidad con la que encestaba Ngom, el cual no encontraba respuesta en un HLA fallón y sin ideas. El GBC pegó un estirón final, dejando una renta curiosa. Al final del primer acto, Inveready Gipuzkoa, 21, HLA Alicante, 14.
Nicolau relevaba a Ngom, haciendo aguas en una frágil defensa lucentina. En ataque, el Lucentum intentaba reducir distancias por medio de Walker, además de algún ‘fogonazo’ de Sebastian Aris (31-27). El escolta estadounidense del HLA conseguía poner por delante a los suyos después de mucho tiempo, siendo seguido por Tucker y Tamba, que intentaban reafirmar la buena tendencia. La aparición de Korsantia destacaba en el tramo final del segundo cuarto, pero los de Perelló se mantenían firmes. Al descanso, Inveready Gipuzkoa, 35, HLA Alicante, 39.
A la vuelta de los vestuarios, Larsen imponía su ley para adelantar, aún más, al HLA Alicante, cuya renta se acercaba a los diez tantos (41-48). La tercera bomba de McGhie, desde el 6.75, prendía la mecha de una remontada que se cocería a fuego lento. El conjunto alicantino defendía con uñas y dientes la renta conseguida, pero el empuje vasco alentaba peligrosamente a los donostiarras, que cerraban el acto con un triple de Hanzlik. Al final del tercer período, Inveready Gipuzkoa, 55, HLA Alicante, 56.
Y el alero checo abriría la lata del último asalto de igual manera que como se cerró el anterior; con un triple. Esta vez esta canasta adelantaba al GBC, de manera que Perelló tenía que detener el duelo (61-57). La diferencia con otros partidos similares de los mediterráneos era la segunda unidad, bastante desaparecida en el parqué del Amenabar Arena (69-62). El Lucentum lo seguía intentando, pero siempre había respuesta, haciendo que se volviese a detener el choque, con poco tiempo para remontar. Finalmente, el rebote y el gran atasco ofensivo condenarían al HLA a la segunda derrota. Al final, Inveready Gipuzkoa, 77, HLA Alicante, 70.
En conclusión, un duelo trampa, en el que acabamos claudicando ante un rival en auge, pero al que se le podía haber ganado. Ahora toca levantarse, recuperarse y concentrarse para los dos duelos seguidos en el CdT.
El mejor del GBC fue Tanor Ngom. El interior senegalés anotó 11 puntos, capturó 6 rebotes y dio 1 asistencia para 16 de valoración.
En el bando lucentino, el mejor fue Kevin Larsen. El danés metió 16 puntos, cogió 5 rebotes y repartió 3 pases de canasta para 21 créditos de valoración.
En la clasificación, el HLA es 5º, con un parcial de 7-2 y una racha de -1. Por el contrario, el Gipuzkoa asciende hasta la 13º posición, con un balance de 3-6 y una racha de +2.
El próximo encuentro del Lucentum será el viernes 12 de diciembre a las 20.45 horas en el Pedro Ferrándiz contra el Alimerka Oviedo Baloncesto.

Foto: Fundación Lucentum





