La primera marcha de la plantilla alicantina fue la de su figura más importante, el MVP, Kevin Larsen. El danés ha puesto rumbo hacia la segunda liga japonesa; cambio de aires total.
Allá por agosto de 2024 el HLA estaba aún a medio confeccionar, pero nadie se esperaba la bomba que dejaría caer el cuadro mediterráneo. A la ciudad alicantina llegaba Larsen, uno de esos deportistas tan odiados por los rivales, pero queridos por su propia parroquia. A pesar de que el comienzo del curso no fuese el esperado y las victorias no llegaban, el gigante nórdico afinaba cada vez más su puntería.
Este elevado rendimiento coincidió con la contratación de Perelló, cuyas directrices hicieron útiles los números del danés, los cuales guiarían al Lucentum hacia la ansiada permanencia en Primera FEB. Es por ese motivo por lo que fue galardonado como MVP de la categoría.
Kevin demostró su calidad, y convenció a una entidad que hizo proseguir su show en la Costa Blanca. Junto con otros anuncios, se estaba construyendo un gran equipo, que ilusionaba a Alicante. Además, la conexión de este jugador con el resto de la plantilla era especial, siendo esta una de las causas del gran arranque del HLA en la 25-26.
Sin embargo, el periplo del danés tendría ciertos baches, al tener que despedirse de su ‘pinche’; Walker. También, una pequeña lesión y el cambio de estilo de juego produjo una bajada de rendimiento, que hacía suponer una posible salida al final del curso.
Finalmente, solo que agradecerle su gran despliegue de baloncesto y sus innumerables actuaciones de MVP. Asimismo, no hay que olvidar la relevancia que ha tenido, siendo el pilar el año pasado y el centro de mandos este.
¡Gracias y suerte, Big Kev!




